Elije tu mejor plancha seca del 2019.

Incluso aunque te hayamos hecho una selección de entre todas las mejores que existen buscando la mejor plancha ropa, tendrás todavía que realizar últimas comparativas entre los diferentes modelos de planchas de ropa y tomar una decisión final. En lo que a las planchadoras en seco se refiere, estamos hablando del mayor grado de experimentación; ni más ni menos que de los orígenes de la plancha y la pionera de su evolución. Cuando ya no podían mejorar más, se convirtieron en planchas vaporizadoras. Unos breves datos sobre el planchado en seco te harán comprender su alto grado de durabilidad y su más que demostrada eficacia pese a la austeridad que transmiten en comparación con las que ya tienen integradas las últimas y variadísimas innovaciones tecnológicas.

Las mejores ofertas en planchas secas. Qué plancha comprar.

En planchaavapor.online hemos realizado una estudio de las mejores planchas secas por sus marcas basándonos en la relación calidad/ precio y hemos decidido que son estos modelos que aquí te presentamos son los que acabarás encontrándote siempre que te determines a emprender tu propia búsqueda.

Si necesitas una planchadora seca, ninguna mejor que éstas que te mostramos. No sigas dándole vueltas al tema, no las encontrarás mejores. Una de estas es la tuya y en un par de días la tendrás en casa. Cómprala ya. Acertarás.

Diferencias entre plancha a vapor y plancha seca.

La plancha seca es el origen de todos los electrodomésticos de planchado que conocemos hoy. En su momento fue toda una revolución que se universalizó rápidamente y tiró por tierra sus intentos de “querer ser algo” como aquellos ancestrales recipientes de lata cargados con brasas que surgieron en China o los contundentes alisadores de mármol e hierro de hace casi tres siglos ya. Su denominación de “seca” fué mucho más actual. Precisamente desde el momento que hicieron su aparición los primeros modelos de planchadoras de ropa a a vapor. Siguiendo el orden de su origen y después de muchas vueltas a su diseño básico primitivo, fue en en s. XVII cuando la a la plancha para ropa se le conoció como tal.

La plancha de planchar ropa de hierro compacta (imagen1) era muy pesada y se calentaba directamente a las brasas. Con el fin de aislar la mano del calor de la suela, se usaron mucho los mangos cilíndricos de madera similares al que podemos observar en la imagen 2. Imagen 3: En este tipo de planchadoras el mango era a la vez tapa de una caja en la que se metían las brasas.




La predilección en los hogares por la plancha seca se sigue manteniendo con el paso de los siglos; la mejor prueba de ellos es que en el s. XVII ya existía como tal. Este electrodoméstico ha realizado una evolución paralela a las necesidades de sus usuarios llegando a variar su formato y estructura hasta extremos casi irreconocibles. No tenemos más que comparar cualquiera de las tres fotografías de arriba con una vaporizadora vertical de última generación: sencillamente no se parecen en nada y las dos han sido fabricadas para el mismo cometido: alisar la ropa.

El mecanismo de calentamiento de la plancha seca tuvo también su caminos sinuosos. Colocar una plancha de hierro macizo frente al fuego de la chimenea para que se caliente o rellenar un compartimento integrado en el cuerpo con brasas ardientes o incluso acoplarle un artilugio para que subiera la temperatura de su base combustionando bencina, fueron soluciones entonces para planchar en caliente y una clara muestra de la necesidad de encontrar una fuente de calor apropiada.

Con la llegada de la electricidad, la plancha seca comenzó a sofisticarse su empuñadura, bajaron su peso fabricándose más livianas y se les equipó de un regulador de temperatura según el tipo de tejido a planchar.

Las eléctricas se convirtieron en planchadoras vaporizadoras al incorporárseles un depósito con agua que era calentada en su interior  y distribuida hacia al exterior en forma de vapor a voluntad del usuario. El vapor ablanda el tejido y la superficie lisa de la plancha se encargaba del resto.

Estas son las diferencias fundamentales entre ambas. Solo con citar sus orígenes ya nos empezamos a sentir informados para tomar una decisión y eso es lo que queremos en planchaavapor.online: que tengas claras las cosas para elegir tu plancha seca sin dudas. Como verás a continuación, también hay exceso de “leyenda negra” con este tipo de suela de planchado.




La planchadora en seco: sencillez y especialización.

Pero volvamos a las eléctricas normales o “en seco” que es como mejor se las conoce.

Básicamente casi un siglo después la dinámica es la misma. Pero se le han aplicado materiales y formatos más adecuados a las necesidades de nuestros tiempos. Y, aunque es más sencilla y tiene muchos menos usuarios que la plancha de vapor, es todavía preferida por muchas amas de casa que estiman demasiado aparatosas y sofisticadas las vaporizadoras o los centros de planchado. Sencillamente, prefieren la sencillez (ojo: no la simpleza)

Los modelos actuales de planchadora seca son realmente cómodos y efectivos. Y a pesar de que se hayan visto relegados por el amplio desborde de otros tipos de planchadoras, siguen teniendo su lugar en el mercado como opción e incluso con exclusividad ya que no son pocas las amas de casa a las que no les agrada planchar con vapor por parecerles demasiado engorroso. Otras confían más en la seguridad de una distribución de temperatura homogénea por toda la suela, ya que no interviene ningún tipo de condensación de vapor en estos modelos.

plancha oster

Por otro lado, actualmente la búsqueda de confort y de comodidades en todo tipo de electrodomésticos a veces lleva a extremos realmente exagerados. El peso de una plancha seca se tiene siempre mucho más en cuenta que el de una a vapor cuando a veces es el mismo, o incluso menor. Sin embargo, la avalancha de contenidos y textos comerciales a favor de las vaporizadoras es tal que se abusa de los conceptos del cansancio, lesiones de muñeca y de hombro con tal de apartar al usuario de decidirse por una suela de planchar seca.

Son por regla general más pesadas, si; y la razón es que de esa forma su planchado es más contundente. No se fabricarían si dislocaran hombros o desgastaran demasiadas energías. Esos detalles dependen, como todos los aparatos que el ser humano maneja, del uso que se les dé. Y además hay que añadir en su favor que el promedio de duración operativa es mucho mayor que las que disponen de altas sofisticaciones tecnológicas.

Los ingenieros industriales de las distintas marcas han ido transformando este electrodoméstico hasta convertirlo en un cómodo utensilio eléctrico que deja un trabajo limpio e impecable tras su paso por la ropa.